viernes, 27 de noviembre de 2009

LA IMPORTANCIA DE LA NEUROLINGUISTICA

El estudio de las relaciones entre lenguaje y cerebro constituye un objeto que atañe a muchas y diversas disciplinas. Representa, sin duda, uno de los capítulos más relevantes en el desarrollo histórico de la Psicolingüística y conforma el núcleo principal de los actuales contenidos de la Neurolingüística y su estricta implicación en el tratamiento de los trastornos del lenguaje. Otras muchas perspectivas vienen a crear una visión polimórfica de estas relaciones entre el lenguaje y el cerebro, despertando, no sin inconvenientes, pues a veces se solapan aspectos temáticos en este estudio, una consideración muy completa si tenemos en cuenta los diferentes puntos de vista.
Una explicación de por qué el ser humano, frente a otros animales, posee “lenguaje” procede necesariamente del hecho de estar dotado de un cerebro distinto al de otras especies. Por otra parte, desde la perspectiva inversa, podríamos especular que el cerebro humano es diferente al de otros animales como resultado del empleo del lenguaje. Teniendo en cuenta la complementariedad entre estos enfoques, a la hora de tratar la relación entre cerebro y lenguaje, nos parece especialmente ineludible la conexión entre Psicolingüística y Neurolingüística.
La Neurolingüística trata de buscar correlatos entre la función y el cerebro, y se vale de los trastornos del lenguaje para descubrir pistas de estos correlatos. Según este planteamiento, todo el proceso de codificación y decodificación se plantea a partir de las disfunciones. Sin embargo, debemos insistir en que la Neurolingüística, al igual que la Psicolingüística, no estudia las
disfunciones en sí, sino que se aprovecha de ellas para sus propias conclusiones. Lo que sí podríamos plantearnos, siempre sin aventurarnos a una drástica separación entre ambas disciplinas -pues ya vemos que los límites de estudio son bastante difusos-, es, teniendo
en cuenta lo establecido en los presupuestos de base, si en este proceso de codificación y decodificación, aquello que compete realmente a la Neurolingüística es todo lo que se localiza físicamente en el cerebro, dejando para la Psicolingüística otros órganos implicados y, por supuesto, procedimientos de carácter más abstracto en lo que concierne a la capacidad mental del individuo.

NUCLEO Nº 5: LA NEUROLINGUISTICA

PREGUNTAS GENERADORAS
1. ¿Cuál es el campo especifico de la neurolingüística y cuales son sus aportes a la pedagogía del lenguaje, sobre todo en el planteamiento de la relación lenguaje, pensamiento cerebro?
A medida que la lingüística se va haciendo cada vez más específica, se hace necesario la subdivisión y así nace la neurolingüística ; que se define como la ciencia que estudia los mecanismos cerebrales que están en la base de la comprensión, la producción y el conocimiento abstracto del lenguaje, tanto en su forma oral y escrita como a través de signos. Esta ciencia trabaja interdisciplinaria ya que se sitúa en los límites de la lingüística, la psicolingüística, la neurología cognitiva y de la conducta, la neuropsicología, la neurobiología, la informática, y la neurociencia cognitiva, entre otras.
La neurolingüística ha derivado históricamente de la afasiología. En la actualidad el campo de la afasiología y la neurolingüística se han ampliado notablemente gracias a la disponibilidad de nuevas tecnologías. Por otro lado, el lenguaje es uno de los ámbitos centrales de interés de las neurociencias cognitivas y de las técnicas de neuroimagen. La neurolingüística se relaciona íntimamente con la psicolingüística y con la neuropsicolingüística. Estos ámbitos del conocimiento tratan de estudiar los mecanismos cognitivos y neurocognitivos del lenguaje.

2. ¿Cómo se establece la relación entre la conceptualización y los procesos psíquicos de producción de la palabra, la oración y el discurso?

Luria considera que el hombre dispone no solo del pensamiento sensorial sino del conocimiento racional el cual la permita reflexionar y hacer deducciones a partir de sus impresiones inmediatas.
Vigotsky afirma que todas las funciones psíquicas superiores son procesos mediatizados y los signos los medos básicos utilizados para dominarlos y dirigirlos.
El uso de la palabra distingue al hombre del animal: la palabra es el signo o símbolo que sustituye al objeto percibido o imaginado sensorialmente. Además, el ser humano supera a los primates no humanos por la capacidad que tiene de poder comunicar sus invenciones y creaciones a los de su misma especie. El ser humano tiene la capacidad de reflexionar sobre sus propios procesos psíquicos y tomar conciencia sobre sus propias reflexiones. En conclusión, en el ser humano a diferencia del animal se desarrollan procesos psíquicos superiores.
La teoría de formación prolongada de las acciones mentales, de Galperin (en Shuare y Montealegre 1991/1994), sostiene que la actividad psíquica es el resultado del paso de las acciones materiales externas al plano de lo mental: de la percepción, de las representaciones y de los conceptos. El proceso de este paso se realiza mediante una serie de etapas, en cada una de las cuales tiene lugar un nuevo proceso mental y una reproducción de la acción.


3. ¿Cuáles son los procesos neurofisiológicos del lenguaje y de la lectoescritura?

El lenguaje humano involucra distintas funciones del cerebro. Lo que las lenguas han hecho es reconvertir lo que ya existía en el cerebro. Cuando estos sistemas fueron readaptados para el proceso lingüístico comenzó un proceso evolutivo que los forzó a mejorar lo que estaban haciendo. Así pues, el estudio de la “circuitería” del lenguaje, es decir de las regiones cerebrales implicadas en el procesamiento lingüístico, requiere la comparación con los cerebros de otros primates.
Teniendo en cuenta el estrecho vínculo entre nuestra arquitectura cognitiva y determinados sustratos neuronales, cobra interés el establecimiento de conexiones entre modelos psicolingüísticos y la fisiología del cerebro. En efecto, los estudios psicolingüísticos y neurofisiológicos proporcionan información complementaria clave en la determinación de las bases cerebrales del lenguaje.
En definitiva, más allá de cuestiones como qué partes del cerebro, neurotransmisores y hormonas están implicadas en la adquisición, comprensión y producción del lenguaje, cabe también preguntarse cómo pueden explicar estos procesos mentales las diferentes bases neurobiológicas participantes en el lenguaje. Todo ello debe ser abordado por la Psicolingüística y la Neurolingüística en la medida en la que lo hemos expuesto.
Nuestros conocimientos sobre Biología y Genética han cambiado radicalmente nuestra concepción acerca del desarrollo del cerebro, como muestran los últimos descubrimientos en el campo de la neuroanatomía. De este modo, las ideas clásicas sobre el tamaño cerebral y las diversas funciones mentales dependientes de él han sido sustituidas de forma progresiva por nuevas concepciones que, especialmente en los últimos años, han aportado herramientas que muestran junto a numerosos aspectos comunes las evidentes diferencias que separan al cerebro humano del de otros primates. En lo que atañe al lenguaje, tales diferencias no sólo constituyen el centro de atención de los neurolingüistas, sino que también han atraído la atención de muchos psicolingüistas para los cuales esta facultad es el elemento más distintivo que nos hace especiales frente al resto de animales. Incluso puede decirse que la evolución de nuestra capacidad lingüística es responsable de otras diferencias funcionales y conductuales que nos singularizan
4. ¿Cuales son las patologías más comunes relacionadas con estos procesos, desde la neurolingüística?

Uno de los argumentos de mayor relevancia para sustentar de los procesos lingüísticos en la existencia de funciones cerebrales y en un particular programa de maduración neurolingüística, específicos del homo sapiens. Ya desde el siglo pasado es de aceptación general el hecho de que la gran mayoría de las funciones lingüísticas se localizan el el hemisferio izquierdo (asimetría del cerebro humano) y que las mismas son controladas por ciertas áreas, cuya lesión o funcionamiento anómalo puede ocasionar desajustes en el desempeño de la faculta del lenguaje (geschwind, 1978,1981) este fenómeno, denominado “dominancia cerebral”, ha sido ampliamente investigado, fundamentalmente por neurólogos, cirujanos e investigadores del lenguaje, desde las conclusiones que al respecto ofrecieran los trabajos de Paul Broca (1861) y Carl Wernicke (1874), a quienes se deben precisamente los nombre de dos zonas del cerebro estrechamente vinculadas con los procesos de organización y procesamiento del lenguaje. Es estudio de los mecanismos de maduración del cerebro a sido igualmente de mucha importancia para precisar aspectos relativos al llamado “periodo Critico” (“lapso durante el cual el ser humano se encuentra en la condiciones optimas para adquirir lenguas naturales” Lenneberg, 1975). Igual puede afirmarse de la localización de muchos de los factores responsables de ciertas anormalidades como la afasia, la dislalia, la dislexia, la propagnosa, etc. (Lenneberg, 1975).
Otra de las investigaciones tiene que ver con los aportes que pudiera hace la estimulación paralela del hemisferio derecho del cerebro principalmente en relación con el comportamiento lingüístico y su estimulación desde la escuela, como lo proponen Heller (1993) y Beauport (1993). Actualmente no puede asegurarse, por ejemplo, que la participación del hemisferio derecho sea absolutamente nula en cuanto al lenguaje. Este parece tener también ciertas capacidades lingüísticas que, incluso, pudieran llegar a activarse mucho mas en el caso de niños muy pequeños que sufran de alguna lesión grave en el hemisferio izquierdo. Al parecer no suele ocurrir lo mismo con los adultos, debía a las implicaciones entre este hecho y el llamado “periodo critico”. Entre otras cosas el hemisferio derecho es muy importante, por ejemplo, para la percepción de melodía. Un hallazgo interesante al respecto se refiere a las reacciones emocionales, el paciente cuyo hemisferio izquierdo esté dañado, no puede quizás decodificar una frase que haya escuchado, lo que no significa que no sea capaz de reconocer el tono emocional con que ha sido pronunciada. Un fenómeno similar al que suele ocurrir en los primeros momentos del proceso de desarrollo del lenguaje en el niño.

También debe aclararse que la categorización de las llamadas “áreas del lenguaje” es actualmente objeto de discusión. Se argumenta, por ejemplo, que, como función asociativa superior, el lenguaje no debe circunscribirse a ciertas zonas del cerebro, sino que debe entenderse como pertinente a la totalidad del mismo (Evans, 1979).
En ese sentido, el ámbito de la neuropsicolinguistica se presenta como uno de los mas especializado en relación con las otras ramas de la psicolingüística. Los experimentos dentro de esta área suelen ser mucho más escasos debido a distintas dificultades. Digamos, para ejemplificar, que la mayoría de las conclusiones han sido deducidas del estudio de sujetos enfermos. Y –como advierte Evans, cuando cita a Jackson – “localizar una lesión que afecta al lenguaje no es lo mismo que localizar el lenguaje” (1979).